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Este joven de Telén fue
una de las tantas víctimas, de la estupidez de las autoridades que en ese
momento gobernaban nuestro país, y de los que aplaudieron su accionar, en ese momento me encontraba viviendo en Buenos Aires y veía con
rabia y lástima que la misma gente, a la que días antes habían corrido a palos de plaza de Mayo, volvía a concurrir, esta
vez, para vivar la inexplicable e insólita aventura de declararle la guerra a
Inglaterra y sus socios de la OTAN.
Esa misma gente que en plena guerra hacia corrillos en las calles, escuchado las
noticias del frente de guerra, saltando como en cualquier cancha al son de
ingeniosos cánticos contrarios a Inglaterra
y sus habitantes,(después la historia demostró, que tras las sombras
los enemigos eran muchos mas) mientras vendedores de banderas,
globos y garrapiñadas hacían su negocio. Claro, la guerra estaba allá,
en un punto para muchos no muy preciso, y al que la radio y la televisión
quitaban su dramatismo, con el agregado de que la orden era "Vamos
ganando”. |
A Daniel le toca “La
colimba” y entre las pocas ganas de hacerla (natural en cualquier chico
de su edad) y el orgullo de portar el uniforme, parte para su incorporación
en la marina, ya se supone que es un hombre, pese a su edad, pese a
su poca experiencia, pese a que le falta mucho por andar, y así
descubriendo cosas, conociendo nuevos amigos, extrañando la familia y el pueblo, van transcurriendo los días.
Hasta que de pronto
llega el 2 de Abril y entre
arengas nacionalistas se entera que “Hemos recuperado nuestras
Malvinas” y que todos teníamos que estar dispuestos a defenderlas, con
un arma o desde su puesto de trabajo, y así enfervorizados ciudadanos, henchidos de tonto nacionalismo, se anotaban para poblar estas islas, yo pienso humildemente que las mismas, tienen mucho menos valor económico y estratégico que los
varios miles de kilómetros de tierra sin trabajar, que tenemos en el
continente, sin ir mas lejos en nuestra provincia, acá en el centro del
país y que aparentemente nadie defiende, punto de vista que en ese
momento hice notar a mis compañeros de trabajo, invitándolos a que con
menos sacrificio de su parte poblaran La Pampa.
Daniel: Cuando embarcaste en el Belgrano no imaginaste que era para
pasar a la historia, lamentablemente sin tener la oportunidad de
defenderte, como si la tuvieron, "Los bravos lagartos", que sin embargo se rindieron sin disparar un solo tiro defendiendo las Georgias.
Daniel tu partida provocó profundo dolor en tus familiares y amigos, pero también orgullo, tu
memoria esta trascendiendo a otras generaciones que no te conocieron, pero
a quienes sus progenitores han inculcado el respeto y el cariño que te
mereces.
Hoy a 19 años de tu partida y en el Centenario de tu querido pueblo rindo
mi humilde homenaje a tu memoria, que
creo, el pueblo todo, compartirá.
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