Redes de poder y ascenso económico en un área de frontera:
 La acción de A. Capdeville en La Pampa en la primera década del siglo XX

 

Diez María Angélica y Moroni Marisa

Para seguir leyendo

Artículo en prensa:

Diez, M. A. y Moroni, M., 2001. “Redes de poder y ascenso económico en un área de frontera: la acción de A. Capdeville en La Pampa en la primera década del siglo XX a través de las imágenes históricas”. Revista del Ceider, Nº 23, (Centro Interdisciplinario de Estudios Regionales), Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza

Introducción

 Los estudios acerca de la conformación y consolidación de los poderes locales como parte de la construcción del orden político en el período de modernización del Estado (1880-1912) y de las formas que adquirieron las prácticas de los actores en estos procesos, son escasos en la historiografía regional para La Pampa.[1] En las primeras décadas del Territorio Nacional, cuando aún perduraban algunas características de área de “frontera”, se observan historias de individuos que tuvieron un rápido ascenso económico y social en estrecha relación con el control de espacios de poder locales (con conexiones territoriales y nacionales).

Un caso representativo es el de A. Capdeville, especialmente a partir de su radicación en la zona de Victorica y de la fundación del pueblo de Telén, lugares donde desplegó una intensa actividad respondiendo a las ideas de “progreso” y de “civilización” que lo impulsaron a emprender la dominación productiva de un área de frontera.

En este trabajo se indagan las vinculaciones entre la integración de redes de relaciones sociales, la ocupación de espacios de poder locales y el ascenso económico a partir de la trayectoria de A. Capdeville en la zona de Victorica, en buena medida a partir de un registro fotográfico de Telén de la primera década del siglo XX.[2] Algunas de estas fotografías hacen alusión a las relaciones de A. Capdeville tanto con otros propietarios -en su mayoría inmigrantes de nacionalidad francesa como él-, como con personalidades de la política argentina y diplomáticos extranjeros llegados al país y de visita en Telén. Como estas fotografías no tenían registradas las fechas (una sola tiene anotado el año 1903) ni mayores datos de los acontecimientos que reproducen, su análisis quedaba fuertemente restringido, lo que motivó la revisión de los periódicos de la época que se conservan en archivos y bibliotecas de la ciudad de Santa Rosa (La Pampa). Pudo así ubicarse correctamente cada una de las fotografías que se seleccionaron para investigar. Por último la otra fuente utilizada fueron los procesos penales en los que estuvo involucrado A. Capdeville, tramitados en el Juzgado Letrado Nacional de La Pampa Central.

El contexto territorial como área de “frontera”

Con la llamada “campaña al desierto” se produjo el corrimiento de la frontera hacia el oeste incorporando extensos territorios al nacional con la finalidad de ponerlos a producir y ayudar a adaptar la estructura del país a los cambios económicos del capitalismo, que para Argentina implicaba responder a la demanda mundial de productos primarios.[3]

La acelerada valorización de estas tierras se debió a diversos factores como las necesidades de los mercados, las mejoras en las propiedades adquiridas, la introducción de planteles ganaderos, el aumento demográfico y la puesta en producción de los campos.[4] Acompañó este proceso la apertura de caminos, el funcionamiento de mensajerías, el tendido de líneas férreas, la fundación de pueblos, el surgimiento de comercios y de entidades financieras, junto con la instalación de las primeras instituciones.[5] Para la segunda década del siglo XX la zona este del Territorio tenía un buen desarrollo cerealero, explicable por la aplicación de un sistema de arrendamientos, las maquinarias agrícolas y el ferrocarril.[6]

Este proceso de incorporación, ocupación y puesta en producción que presentaba el Territorio, ha sido conceptualizado en la historiografía argentina como de “frontera”, especialmente aludiendo a la provincia de Buenos Aires y a procesos similares en Estados Unidos.[7]

La estructura político-administrativa dada a los territorios nacionales por la Ley N° 1.532, se caracterizó por una dependencia directa del Gobierno Nacional por intermedio del Ministerio del Interior e implicó una serie de medidas para poner en funcionamiento las instituciones responsables del gobierno, la administración y el orden en los nuevos territorios. La rapidez de este proceso de organización del Territorio implicó continuos problemas, de los que el Estado no siempre se hizo cargo efectivamente, pese al apresuramiento en el dictado de leyes referidas a los territorios nacionales. A poco de entrar en vigencia la Ley N° 1.532 fue cuestionada, ya que eran frecuentes los conflictos entre los distintos poderes y los reclamos de los funcionarios territoriales ante el gobierno nacional. Es probable que el centro de los problemas haya sido la forma de acceder a los cargos y, por lo tanto, la dependencia en las decisiones, así como las funciones y atribuciones poco delimitadas de cada uno.[8]

A. Capdeville: origen y radicación en La Pampa

Marie Alphonse Capdeville nació en Classun Landes, Francia, el 6 de octubre de 1854. Era hijo de comerciantes, quienes le pudieron asegurar recibir educación, obteniendo el título de Bachiller en Letras que concluyó en la Facultad de Burdeos. Llegó a Argentina en 1877, realizó diversas actividades desde jornalero a comerciante de campaña. Se casó con Anne Antoinette Berthe Tartièri en la comuna de Mont-de-Marsan (Landes, Francia) en 1882 y de regreso a la Argentina se radicó en Epupel -La Pampa- donde tuvo a sus hijos Pablo, Juana y Enrique.

Transcurridos 12 años de su radicación en Argentina (1889), la Sociedad Ganadera Nacional le dio la administración de 32 leguas en Victorica, localidad donde ocupó cargos públicos en el Consejo Municipal. Para esa fecha ya hay muestras de su relación con el general Julio A. Roca. En 1891 asumió como Presidente de la Municipalidad de Victorica. En 1895 al disolverse la Sociedad Ganadera Nacional compró 5.000 hectáreas conservando el casco de la estancia que llevó el nombre de “Telen”. No dejó, por ello, de dedicarse a las actividades comerciales.

En 1899 los conflictos político institucionales en torno a su desempeño en la Municipalidad llegaron a la movilización armada de la población en su contra (“sedición” o “revolución de Victorica”).[9] Esto lo llevó en los primeros años del siglo (1901-5) a fundar Telén, localidad a la que logró convertir en punta de riel del ferrocarril. Telén y su estancia fueron ámbitos de adelantos y de intensa actividad productiva: electricidad, teléfono, fábrica de hielo y soda, fabricación y arreglo de carros, prensa hidráulica para armar fardos de 500 kilos de lana, fábrica de alambre tejido, máquina esquiladora mecánica (primera en la Pampa), plantación de viñedos, etc. En sus dominios construyó su residencia “El Alto”. Se convirtió en exportador de lana a Francia y en importador de artículos de consumo. Su poder y sus relaciones nacionales e internacionales le permitieron crear el Banco de Crédito Rural, primera institución específica de crédito agrícola que surgió en Argentina.

Ayudó a la radicación de franceses en la zona: de Fougerès, Sarrade, Jalavert, Jouvet, Amat, Doubedont, Clavet, entre otros. Mandó a sus hijos a estudiar en el extranjero, a Australia -por la cuestión lanera- y a Francia. En 1910 viajó a Gran Bretaña a fin de obtener capitales para colonizar Mendoza con la idea de su aprovechamiento hidroeléctrico. Estableció la estancia “El Sosneado” al sur de esa provincia. En 1915 quebró y no pudo recuperar su capital. En 1920 murió, debiendo su hijo Enrique afrontar las deudas de su padre.[10]

La presencia de A. Capdeville en el registro fotográfico de Telén

El registro fotográfico recuperado, tiene como personaje central a Alfonso Capdeville, aunque su imagen esté -con seguridad- tan sólo en una de estas fotografías. En los trabajos publicados que se refieren a Capdeville aparece, generalmente, la visión del “pionero”, del hombre que en los años anteriores y posteriores al cambio del siglo llevó el “progreso” y la “civilización” a las lejanas tierras pampeanas que serían desierto sin la acción de esta clase de hombres.[11] Muchas veces es esta visión del “pionero” la que oculta o desvía la atención de otras cuestiones vinculadas especialmente a las prácticas y estrategias que estos actores sociales emplearon para obtener excelentes resultados económicos y políticos. Otro “pionero” con puntos en común con A. Capdeville fue Tomás Mason, fundador de Santa Rosa, localidad a la que logró convertir en capital de Territorio, quitándole -gracias a sus estrategias y conexiones con el gobierno nacional- esta función a General Acha. T. Mason, al igual que el fundador de Telén, desplegó una intensa actividad y se insertó en la política local ocupando espacios de poder centrales, a través de los cuales obtuvo beneficios personales.[12] Ambos son casos representativos de las formas que adquirieron las prácticas políticas de los actores que se hallaban vinculados al “viejo sistema” político y amparados por quienes manejaba el país a fines del siglo XIX y primera década del XX.

Hombres como Capdeville, que respondían al ideal de progreso, “se habían formado una imagen interior de aquel espacio que pretendían poner bajo su dominio y control”[13]. Las fotografías dejan ver las estrategias de esta ocupación en una etapa fundacional.[14] Al centrarse este proceso en la figura de Capdeville, puede el investigador hacerse una idea de la imagen interior que se había hecho el propio Capdeville de este espacio, primero vacío -el desierto propiamente dicho- y luego ocupado rural y urbanamente, así como de algunos de los propósitos que se ponían en juego.

Como afirmó Heredia “estos hombres poderosos necesitaban recrear y alimentar la imagen construida”[15], en este caso a partir de lo que era y de lo que debía ser Telén -su proyecto-; pero también consolidarla ante los demás, tanto del sello propio impuesto a los aspectos materiales como a los pobladores.[16] Las fotografías servían seguramente para ello y le son útiles ahora al investigador para analizar esta etapa de construcción que refleja el proceso que va de lo interior -la imaginación, la planificación- a lo exterior con un sentido de logro, de lo ya realizado, en definitiva una demostración de que el desierto había sido dominado.

Poder económico, social y político adquirido por A. Capdeville

            La Pampa, como área de “frontera” recientemente incorporada, ofrecía  posibilidades de ascenso económico, social y político, aún en las franjas alejadas del este del Territorio (la más productiva y cercana a la provincia y al puerto de Buenos Aires). No sólo se hallaban espacios geográficos vírgenes para producir, sino también espacios políticos y cargos en la administración pública. A esto hay que agregar la falta de una sociedad receptora arraigada que impidiera o frenara la ocupación de estos espacios económicos y de poder.

Se ha escrito fundamentalmente acerca de diversos aspectos de la ocupación productiva del espacio, referidos a la estructura de la propiedad de la tierra, la colonización y la producción agrícola-ganadera, especialmente para la franja este del Territorio.[17] Pero no se ha indagado acerca de las vinculaciones entre esta puesta en producción económica del espacio -y los casos de rápido ascenso económico-, la ocupación de espacios de poder locales y las redes de relaciones sociales. La hipótesis es que la ocupación de espacios de poder locales y la integración de redes de relaciones sociales y de poder, se convirtieron en ese período en estrategias -directas y muchas veces públicas- para lograr, mantener y acrecentar el desarrollo económico personal. El caso de A. Capdeville radicado en la zona de Victorica y Telén, servirá para realizar el análisis de esta cuestión.

Las fotos de A. Capdeville durante la visita del comisionado nacional F. Centeno

Dos fotografías del registro recuperado[18] se refieren a la llegada de Felipe Centeno al Territorio en el año 1903, en su carácter de comisionado del gobierno nacional y a las visitas que realizó en la zona de Victorica y Telén, luego de arribar a Santa Rosa[19]. También recorrió las estancias más importantes y se reunió con sus propietarios, como en “Telén” con A. Capdeville, en “Santa Camila” con Dewavrin, en “El Tero” con H. Mareschal, en “La Laura” con Furhman y en Victorica con M. García. El periódico La Capital sintetizó de la siguiente manera las observaciones realizadas por F. Centeno en esa zona de La Pampa:

(...) encontró en todas partes los arados y las máquinas en movimiento. En Telén el comisionado encontró todo en su estado normal, todos se hallaban en su puesto y cada uno ocupado de su trabajo.

Máquinas, barracas, la mentada barraca “Telén” de la grande y costosa farsa de los cueros, casa de comercio, herrería, carpintería, hotel y especialmente la escuela, todo fue detenidamente visitado y estudiado por el Señor Centeno.[20]

            Por otra parte, el mismo periódico mencionó haber recibido una fotografía de un almuerzo ofrecido a F. Centeno, de la que publicó la siguiente descripción: ver foto

(...) una preciosa fotografía del comedor de la estancia “El Tero” de don E. Mareschal en Telén durante un almuerzo al que asistió el señor comisionado diputado Centeno, estaban el señor Pizarro secretario de Centeno, la señora Dewavrin y la señora dueña de la casa (Mareschal), el comandante Cortina, Capdeville, González Rivero, Dubedout, Sarrade y otros.[21]

Esta referencia permitió determinar que la otra fotografía que integra el registro recuperado y se tiene en cuenta para este trabajo -porque ilustra acerca de las relaciones de poder en las que actuaba A. Capdeville-, pertenece a este mismo almuerzo al que se refiere el periódico La Capital.[22]

            A menos de un mes de la visita de F. Centeno a Victorica y Telén, ocurrida a fines de agosto de 1903, A. Capdeville publicó en el mismo periódico La Capital, la siguiente carta de agradecimiento:

Tengo el agrado de avisarle que he recibido todos mis cueros sin el menor tropiezo y agradezco a UD. sinceramente, pues su presencia ha de haber influido en apresurar la terminación de un asunto tan importante al punto de vista comercial. Esperamos todos que su influencia favorable en todos los asuntos pampeanos y que tomará el gobierno las medidas necesarias para que podamos trabajar tranquilos al amparo de las leyes y de autoridades tutelares.[23]

            En esa edición y a continuación de esta carta, el periódico agradeció el obsequio de unas fotografías, que puede suponerse fueron enviadas por el propio A. Capdeville junto a su carta, como prueba contundente y objetiva de los resultados de su acción progresista en la zona de Telén, que fueron vistos y evaluados por Centeno. Con ello, aparece una justificación tanto de las prácticas de este propietario como así también de la acción medidora de F. Centeno a su favor. Por la mención que hace el periódico estas fotografías no difieren del registro fotográfico de Telén que se ha recuperado e inclusive podrían ser copias.[24]

            Cabe aclarar, que el periódico La Capital era financiado por A. Capdeville, y ello explica la posición del mismo frente al accionar del propietario[25], a diferencia del periódico La Pampa Moderna -autodenominado “independiente”- que en forma sistemática atacó el prestigio de este “pionero” denunciando sus acciones ilegales.

            Retomando el objetivo e hipótesis de este trabajo, estas fotografías y los artículos periodísticos mencionados dejan al descubierto que la llegada de Centeno al Territorio tiene relación con los problemas que estaba afrontando A. Capdeville y que su visita a Victorica y Telén fue parte de las estrategias urdidas por este propietario pampeano para encontrar una solución a sus conflictos. En este sentido, uno de los problemas que A. Capdeville tenía en esos momentos y que fue solucionado a su favor con posterioridad a la llegada al Territorio de F. Centeno, era la detención -en marzo de 1903- por parte de la policía de 55 fardos de cueros lanares de la Casa Capdeville, Ares y Cía, listos para despachar por la estación de ferrocarril de la localidad de Toay.[26] La sospecha, que fue confirmada por los peritos que realizaron el informe, era que buena parte de esos cueros no contaban con la guía correspondiente. Según la Guía N° 102, emitida por el Juez de Paz de Victorica, esos fardos contenían 2.837 cueros, sin embargo el número de ellos que estaban por ser despachados era de 9.733. La comisión de peritos integrada por N. Cañas, M. Bravo, A. Cuello y M. Gómez, constató además que muchos no tenían señales, estaban contraseñalados, eran orejanos o presentaban alguna otra irregularidad. La Gobernación elevó la denuncia policial y el informe de los peritos al Juzgado Letrado. Antes de que la Justicia se expidiera, se sucedieron varios acontecimientos en los cuales puede observarse cómo A. Capdeville fue utilizando las redes de poder y cómo las fue fortaleciendo. Por una parte, los ya mencionados contactos con F. Centeno quien, como afirmó el periódico La Capital, encontró “todo en su estado normal, todos se hallaban en su puesto y cada uno ocupado de su trabajo” incluyendo “la mentada barraca “Telén” de la grande y costosa farsa de los cueros”. Visita que le valió a Capdeville para ganarse la intervención a su favor de este funcionario, como se advirtió por la carta que este propietario le envió en la que le agradeció “haber influido en apresurar la terminación de un asunto tan importante”. Mantuvo el apoyo de otros propietarios como J. Dewavrin, J. Dududount, J. Bustelo, G. Cassou, E. Marechal, E. Dupont, A. Sarrat, I. Rebollo y M. Defouger, quienes atestiguaron en 1903 ante las autoridades que Capdeville no podía ser llevado a la cárcel por la orden dada por del juez de paz de Victorica, A. Lobo, por hallarse “gravemente enfermo”. También contaba con el apoyo de uno de los hombres más influyentes y poderosos del Territorio, T. Mason, quién públicamente manifestó su solidaridad ante “las agresiones que sufre {Capdeville} de parte de La Pampa Moderna”. 

Asimismo Capdeville no descuidó el apoyo de sus subalternos, ante quienes se mostraba generoso y paternalista. El 25 de mayo de ese agitado año de 1903, Capdeville les obsequió billetes de lotería gratis, actitud que fue felicitada por el periódico La Capital, con las siguientes expresiones: “así van creando su influencia los caudillos pampeanos, siendo generosos con sus empleados que no tratan como peones sino como compañeros de trabajo, dándoles el ejemplo de la actividad, la cortesía y la  honradez”.[27] Fueron seguramente esos mismos empleados los que tomaban las armas cuando así lo requiriera su patrón, como se vivió en varias oportunidades ante conflictos en los que se involucraba Capdeville, quien recurría a ese recurso como reaseguro de beneficios a los que estaba acostumbrado obtener en el ámbito del funcionamiento del poder local de Victorica y en cuestiones concretas de obtención de ganado y de tierras.

Si bien Capdeville contaba con el apoyo del Gobernador, Dr. Diego González, no descuidó su relación con él. Quizás por ello decidió en esos momentos ofrecerle la administración de la Barraca “Telén” a Juan José Mattos, hijo político de Gobernador.[28] La relación con el Gobernador puede observarse claramente en las siguientes circunstancias. En julio de ese mismo año, en oportunidad que el Gobernador se hallaba en Buenos Aires, el Secretario General de la Gobernación de esos momentos, Luna Olmos -enfrentado a Capdeville y en buenas relaciones con Galarreta uno de los opositores al propietario de Telén-, envió a la justicia los antecedentes contra A. Capdeville por desacato. Posteriormente varios vecinos envían una nota al Congreso de la Nación confiando que ya no tienen “confianza en la honradez del Dr. González” por la manera que actúo frente a los hechos relacionados con Capdeville. En la misma nota describen la secuencia producida de la siguiente manera:

Capdeville se resistió con 30 hombres armados, burlándose de la autoridad a quién desacata y contra quién ataca. En esas circunstancias el Señor Gobernador por asuntos particulares se marcha a esa capital delegando el mando en el Señor Secretario de la Gobernación Luna Olmos... quién procede a remitir todos los antecedentes de los delitos de desacato cometidos por Capdeville.

El Gobernador amilanado por Capdeville lo busca amistosamente se entrevista con él y regresa al territorio. Cuatro días después llega a ésta Don A. Capdeville y el Gobernador González le obsequia con un suntuoso banquete.[29]

            El periódico La Capital salió en defensa del Gobernador y de Capdeville, publicando a continuación de la carta de los vecinos, el siguiente comentario:

El suntuoso banquete: “Así conviene al Secretario de la Gobernación que se ha tomado en lucha contra el Gobernador, llamar a la comida sencilla, de familia a la que invitó el Sr. Gobernador al Sr. Capdeville de paso para Victorica, como acostumbra a invitar a los estancieros que lo visitan en reciprocidad a las invitaciones y hospedaje con que lo han obsequiado en sus viajes al interior del territorio.”[30]

 

Las fotos de A. Capdeville durante la visita de diplomáticos extranjeros

En el contexto que se mencionó anteriormente, A. Capdeville recibió en su propia estancia y pueblo de “Telén” a diplomáticos extranjeros, como se observa en una de las fotografías del registro recuperado[31]. El periódico La Capital relató quiénes habían llegado al Territorio y aseguró que estas visitas serían un excelente medio para difundir fuera del Territorio “opiniones autorizadas basadas en observaciones autorizadas”, en estrecha relación a la acción de Capdeville para la radicación de nuevos propietarios y el progreso que esto significaría. Habían llegado de Buenos Aires a Telén junto a Capdeville, E. Dewavrin, P. Jalabert (h.), José Brisson, Hugo V. Bernard, José Godinho -Cónsul de Portugal en Montevideo-, Sylvino Gurgel de Amaral -Primer Secretario de la Legación del Brasil en Buenos Aires-, y A. C. Von Sanden -Cónsul de Alemania en Buenos Aires-.[32]  La fotografía fue sacada en la escalinata de la casa principal de la Estancia Telén conocida como “El Alto” y en ella aparecen H. V. Bernard, S. Gangel do Amaral, A. C. Von Sanden y J. Gudinho.

            Mientras A. Capdeville recibía estas visitas y fomentaba la radicación de extranjeros en su área de influencia, sus problemas y opositores se iban sumando. La mencionada cuestión de los cueros no fue el único inconveniente que afrontó. Durante 1903, tuvo también un conflicto con A. Lobo -juez de paz del 7mo dpto.-, A. Invierno -juez suplente del anterior- y P. Lobo -secretario y alguacil del mismo dpto.- a quienes denunció ante la justicia letrada por usurpación, abuso de autoridad y falsedad de documentos públicos. Era la respuesta a la posición de éstos ante las denuncias por abigeato y falsificación de marcas que recaían sobre Capdeville.[33] Mantenía, por ese tiempo, sus diferencias con Thompson que había asumido como presidente interino del Consejo Municipal de Victorica -aliado de su opositor A. Invierno- al que acusaba de defraudación en la oficina de tierras.[34]

Estos hechos se agudizaron durante 1904, en que va perdiendo el apoyo político territorial y nacional, ya con la intervención de Joaquín V. González como Ministro del Interior. Se sucedieron una serie de suspenciones de funcionarios y fallos de la justicia letrada tanto en contra de A. Capdeville como de la gente de su confianza (L. Viniegra, A. Sarrade, J. Penot, E. Kenny, Etchenique). Esto provocó el retiro definitivo de Capdeville a su estancia y pueblo de Telén y el abandono de Victorica. Desde “Telén”, nuevo bastión de poder en donde no tenía oposición, fortaleció su posición y mantuvo una fuerte, continua y agresiva competencia con la localidad y con los habitantes de Victorica.

  Conclusiones

El caso de A. Capdeville y en particular la descripción de algunos ejemplos de su accionar han servido para mostrar fundamentalmente las redes de relaciones sociales y de poder en que se movía y los resultados que le permitieron obtener, acrecentar y mantener sus logros económicos y su estatus social. En este sentido, pudo reconocerse una red local, una territorial y una nacional, que funcionaban en concordancia. La local estaba conformada con otros propietarios importantes de la zona algunos de su misma nacionalidad e incluso arribados al Territorio por intermedio del propio Capdeville. También a nivel local este propietario y hombre del gobierno trató de ganarse el apoyo de la comunidad. Por una parte, mediante acciones de ayuda (educación, trabajo, etc.) y otras claramente demagógicas (reparto de beneficios); por otro lado financiando los periódicos a nivel local y territorial, que fueron los encargados de difundir sus expresiones y de “limpiar” su imagen argumentando en su favor en cada uno de los conflictos en los que se vio complicado. A nivel territorial y nacional, supo ganarse la confianza de distintos gobernadores y de integrantes del gobierno nacional, esto fue sumamente importante en los momentos más conflictivos de su vida en La Pampa, tanto a nivel de los problemas políticos -“Revolución de Victorica”-, como de los económicos -el caso de los cueros sin marcas de su barraca-. 

En ambos espacios (local y territorial), la acción decidida de A. Capdeville  y su personalismo, junto a prácticas dudosas tanto a nivel del gobierno local como de sus propios negocios y, finalmente, la posibilidad de vincularse directamente con miembros del gobierno nacional que salieran en su auxilio, fortaleció la formación de un grupo opositor. A medida que el siglo XX avanzó y seguramente como resultado del cambio en las prácticas políticas argentinas y de la situación macroeconómica desfavorable (1914), el poder de Capdeville se debilitó.  


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Agradecimientos

A Ana Lassalle por su vocación de mantener viva la memoria colectiva de
los pampeanos y por obtener la autorización para recuperar el material como documento histórico.

A Miguel Solé y Oscar Folmer que tramitaron el financiamiento por parte del
Instituto de Antropología Rural (Santa Rosa, La Pampa) para la digitalización y reproducción laser de las fotografías.

 

* Este trabajo es parte de la ejecución de los subproyectos Recuperación de testimonios fotográficos, documentales y orales de La Pampa territoriana, que dirige A. M. Lassalle, y Conformación y consolidación de los poderes locales en la Gobernación Nacional de la Pampa Central. El caso de A. Capdeville en Victorica y Telén (1884-1920), que integran el proyecto de la Facultad de Ciencias Humanas (UNLPam) titulado La Pampa territoriana (tercera etapa). Aspectos económicos, sociales, culturales y políticos del “far west” pampeano. Gobernación Nacional de la Pampa Central, 1884-1930 (Director: J. A. Colombato, Codirectora: M. A. Diez).

** E-mail: contacto@historiadiez.com.ar y mmoroni@cpenet.com.ar

Resumen

Los estudios acerca de la conformación y consolidación de los poderes locales como parte de la construcción del orden político en el período de modernización del Estado (1880-1912) y de las formas que adquirieron las prácticas de los actores en estos procesos, son escasos en la historiografía regional para La Pampa. En muchas fuentes de las primeras décadas del Territorio Nacional, se observan casos de rápido ascenso económico y social relacionados con la ocupación de espacios de poder locales (con conexiones territoriales y nacionales). Un caso representativo es el de A. Capdeville, especialmente a partir de su radicación en la zona de Victorica y de la fundación del pueblo de Telén, lugares donde desplegó una intensa actividad respondiendo a las ideas de “progreso” y de “civilización” que lo impulsaron a emprender la dominación productiva de un área de frontera. Su historia individual ha sido investigada y se han aportado explicaciones por lo general restringidas a cuestiones de carácter y de esfuerzo personal bajo la caracterización de “pionero”, aunque algunas dejaron ver las relaciones sociales que favorecieron las posiciones alcanzadas por A. Capdeville. En este trabajo se indagan las vinculaciones entre la integración de redes de relaciones sociales, la ocupación de espacios de poder locales y el ascenso económico a partir de la trayectoria de A. Capdeville en la zona de Victorica, en buena medida a partir de un registro fotográfico de Telén de la primera década del siglo XX.

Abstract

Networks of power and economic rise in a frontier area: A. Capdeville`s action in La Pampa in the 1st decade of the 20th century

            Studies regarding the conformation and consolidation of local powers which helped build the political order during the modernization of the State (1980-1912) and the ways in which their “practices” developed, are scarce in the historiography of La Pampa. Cases of rapid economic and social rise related to the takeover of local posts connected with regional and national power, are to be observed in many sources during the 1st decades of the “National Territory”. Such is the case of A. Capdeville who settled down in the area of Victorica and founded Telén town, places where he carried out the ideas of “progress” and “civilization” through productive control of a frontier area. Studies concerning the individual have focused on his personality traits and personal effort which have helped refer to him as a “pioneer”, though some have shown the social relationships which favoured the positions reached by Capdeville. This work is about the relationships regarding the networks of social interaction, the takeover of local area of power, and the economic rise taking into account A Capdeville`s action in the area of Victorica, mainly based on a photography record in Telén dating back to the 1st decade of the 20th century.

 

Leyendas de las fotos:

A-018. “El Tero” Almuerzo ofrecido al señor Centeno. Felipe Centeno llegó al Territorio Nacional de La Pampa Central en 1903, como comisionado del gobierno nacional, visitó la zona de Victorica y Telén, recorrió las estancias más importantes y se reunió con sus propietarios quienes le brindaron un almuerzo en la casa de H. Mareschal (propietario de la zona).

A-019. Hugo V. Bernard, S. Gangel do Amaral 1° Secretario de la Legión do Brasil, A. C. Von Santen Cónsul de Alemania, J. Gudinho Cónsul de Portugal. A. Capdeville recibió en 1903 a estos diplomáticos extranjeros en su Estancia “Telén” (La Pampa).


[1]. Véase Pérez Funes (1992); Gaggiotti y Crochetti (1992).

[2]. En una ponencia anterior, presentada en VI Congreso Nacional de Historia de la Fotografía se expuso sobre el valor como fuente histórica de este registro fotográfico de Telén, véase Diez (1999). Este registro fotográfico está compuesto por unas sesenta fotografías cuyo primer valor reside en su concentración respecto a un período -primera década del siglo XX-, a una misma zona geográfica -Telén, área de “visagra” entre el este-centro y el oeste de La Pampa- y una integridad dada por constituir todas ellas un sólo álbum –perteneciente a un individuo o a una familia-. Véase también Lassalle (1999).

[3]. Durante los primeros años predominó la población de las provincias vecinas, especialmente del oeste de la provincia de Buenos Aires, de donde provenían muchos de los propietarios rurales que adquirieron importantes extensiones de campo en el este del Territorio Nacional de La Pampa Central, la zona más fértil y cercana a las propiedades que ya tenían. Garantizaba el éxito de estas operaciones la posibilidad de dotar a las nuevas propiedades de ganado (Guérin, 1980a). J. Sábato (1993:11) se refirió a este proceso como “la historia de un ordenamiento espacial, económico y social jerarquizado -es decir con asimetrías- en el ámbito rural argentino, a partir de actividades y zonas líderes que condicionan el resto mas que el condicionamiento que el resto ejerce sobre ellas.” Véase también Guérin (1980b y 1987)

[4]. Entre las mejoras estuvo la instalación de alambrados perimetrales en propiedades de 2.500 hectáreas o más. La mayor instalación de ellos se realizó entre 1888 y 1910. Guérin (1980b:459) advirtió que “en la mayoría de los grandes establecimientos, los puestos ya están en funcionamiento, es decir que hay planteles ganaderos anteriores al cercamiento perimetral y que la inversión que supone el alambrado surge, de una capitalización local y está destinada a incrementar la receptividad del campo.” En cuanto a la ganadería para 1887 había un importante stock lanar y vacuno que se enviaba a las provincias vecinas y a Chile. Para esa época también se comenzó a explotar otros recursos naturales como la madera de caldén.

[5]. Mayo (1980) y Maluendres (1992) han señalado que este primer poblamiento pampeano y la temprana organización de su espacio económico interior precedieron a la entrada del ferrocarril, rebatiendo la posición de Gaignard (1989) quien consideró que durante estos primeros años únicamente existía un fenómeno de acaparación y especulación de tierras.

[6]. Véase Colombato (1995). Míguez (1995:391) consideró que este proceso de expansión del capitalismo en el campo pampeano fue una respuesta a “la rápida adecuación a las exigencias de una demanda internacional la que condicionó, junto con la oferta interna de factores de producción, la articulación de una estructura agraria explicable más por esta conjunción de factores del mercado interno y externo, que por la inercia de una estructura de propiedad”.

[7]. Para ambos espacios la “frontera” se consideró “el borde exterior del asentamiento, el límite extremo de la ocupación, la frontera es también un área de tierras libres en continuo receso” (Mayo et al., 1993:10). Esta caracterización puede ser aplicada en líneas generales a La Pampa aunque falten estudios que profundicen el tema. Sobre la cuestión de la “frontera” véase también Turner (1968); Hennessy (1978); Cortés Conde (1979); Zeberio (1991); Míguez (1993); Palacio (1996).

[8]. Véase Diez, Vicens, Calderón, Jil Mandujano y Ferrari (1995), quienes hacen referencia al establecimiento y funcionamiento político-administrativo durante las primeras décadas de la Gobernación de La Pampa en relación a justicia letrada del Territorio.

[9] Archivo Histórico Provincial “Prof. F. Aráoz” (en adelante AHP), Fondo Justicia, Juzgado Letrado Nacional de la Pampa Central, expediente L-267/1899, s/sedición. Un trabajo específico referido a la “Revolución de Victoria” es el de Asquini (1994), también pueden hallarse referencias en Cazenave (1982) -se omiten citar los trabajos inéditos-.

[10]. Buena parte de estos datos biográficos fueron extraídos de Prado (1980). También cfr. Archivo General de Tribunales de provincia de La Pampa (en adelante AGT), Leg. 1.845, Exp. N° 245/1934, Capdeville Alfonso s/sucesión y Leg. 245, Exp. 785/1916, A. Capdeville y Cía en liquidación y quiebra..

[11]. Existen varios escritos sobre Victorica y Telén que toman como figura central para la vida de estos pueblos a Capdeville. Véase: Prado (1980); Cazenave, 1982; Asquini (1994); Roldán (1999).

[12] Entre los trabajos más recientes que intentan poner al descubierto las prácticas de estos “pioneros”, para el caso de T. Mason, véase Perez Funes (1992), Gaggiotti (1992) y Gaggiotti y Crochetti (1992).

[13]. Heredia (1996:5).

[14]. Respecto a un proceso similar al de La Pampa a principios del siglo XX, como es el de Estados Unidos a mediados del siglo XIX, Freund (1994:31) explicó: “La joven nación se sentía orgullosa de sus logros, y encontraba en la fotografía un medio ideal para inmortalizarse. (...) En la joven democracia americana, ese nuevo medio de autorrepresentación correspondía perfectamente al afán de los pioneros, orgullosos de su éxito”.

[15]. Heredia (1996:5).

[16] . En este sentido, Freund (1994:8) aseguró: “Desde su nacimiento la fotografía forma parte de la vida cotidiana. (...) Es el típico medio de expresión de una sociedad, establecida sobre la civilización tecnológica, consciente de los objetivos que se asigna, de mentalidad racionalista y basada en una jerarquía de profesiones. Al mismo tiempo, se ha vuelto para dicha sociedad un instrumento de primer orden. (...) la fotografía posee la aptitud de expresar los deseos y las necesidades de las capas sociales dominantes, y de interpretar a su manera los acontecimientos de la vida social.”

[17]. Gaignard (1989); Maluendres (1992 y 1993); Colombato (1995).

[18]. El listado de las fotografías, su identificación y primera clasificación se encuentra en Diez (1999).

[19]. Fotografía A-17. Interventor Centeno en Santa Rosa de Toay (Diez, 1999).

[20]. AHP, Periódico La Capital, Año XI, Nº 528, 29-8-1903, El Comisionado.

[21] . Ibídem.

[22]. Fotografía A-18. “El Tero” Almuerzo ofrecido al señor Centeno (Diez, 1999).

[23]. AHP, Periódico La Capital, Año XI,  Nº 532, 19-9-1903. Al Sr. Felipe Centeno, Bs. As.  (por telégrafo).

[24]. Ibídem.

[25]. A modo de ejemplo, puede leerse en el periódico La Capital que A. Capdeville junto a otros vecinos, le obsequian a este periódico para su décimo aniversario un cheque del Banco Francés, que fue agradecido públicamente por el director de este medio de la siguiente manera: “(...) el periódico no defraudará sus esperanzas como elemento de orden y progreso.” (AHP, Periódico La Capital, Año XI, 17-1-1903. De Capdeville a Fons Artigas, director de la Capital).

[26]. Véase: AHP, Fondo Justicia, Juzgado Letrado Nacional de la Pampa Central, Exp. C-180/1903; Periódico La Pampa Moderna, Santa Rosa (L.P.), Año 1, N° 36, 13-3-1903, De señor Galarreta, Conflicto?, El nombramiento del juez Stewart, Boletín telegráfico, Del señor San Martín.

[27]. AHP, Periódico La Capital, Año XI, 6-6-1903. 25 de mayo en Telén.

[28]. Desde el comienzo de la radicación de A. Capdeville en La Pampa, se vinculó a los gobernadores del Territorio, obteniendo diversos beneficios. Así puede verse en su trato con el Gobernador, General J. Ayala, mientras estaba domiciliado en la zona de General Acha, luego con el Gobernador, General E. Pico, que le prestó apoyo mientras estuvo a cargo del Consejo Municipal de Victorica y en los hechos de “sedición” o “revolución” que se vivieron en esa comuna y que le costó el cargo a dicha autoridad y a su secretario.

[29]. AHP, Periódico La Capital, Año XI, Nº 520, 4-7-1903. Contra el gobernador. Presentación a la Cámara de Diputados.

[30]. Ibídem.

[31] . Fotografía A-019. Hugo V. Bernard, S. Gangel do Amaral 1° Secretario de la Legión do Brasil, A. C. Von Sanden Cónsul de Alemania, J. Gudhino Cónsul de Portugal (Diez, 1999).

[32]. AHP, Periódico La Capital, Año XI, Nº 540, 14-11-1903, Elementos de Progreso.

[33] . AHP, Fondo Justicia, Juzgado Letrado Nacional de La Pampa Central, Exp. I-122/1903.

[34]. AHP, Periódico La Capital, Año XI, 25-7-1903, De Victorica.

 

 

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